Hace un par de días comentaba con una compañera, aficionada a la fotografía como yo, los lugares a donde habíamos viajado últimamente, y salió Cuba. ‘Harías muchas fotos’ me dijo ‘claro, ya sabes que Cuba siempre gana en los concursos’. Me refería, y la compañera estaba de acuerdo, a los concursos de fotografía. Lo dije casi sin pensar, pero después estuve dándole vueltas mientras conducía hacia casa. Vaya por delante que cuando hablo de este lugar no soy imparcial; he estado un par de veces en Cuba, he vivido experiencias muy especiales y hay gente de allí a la que aprecio mucho. Dicho queda.
Hace unos días estuve viendo la exposición del Concurso Unicaja de Fotografía que ha ganado Óscar Carrasco con una serie de tres fotos titulada ‘Llueve en La Habana’. Yo estoy pendiente de recoger en la Casa de la Cultura de Parla una foto, tomada también en La Habana, que me seleccionaron para la exposición y el catálogo de un certamen fotográfico (la primera, que ilusión). No es algo infalible, pero el caso es que casi siempre hay algo, es recurrente. Podríamos decir que si no hay un tema muy concreto, una delimitación geográfica específica o algún otro requerimiento especial, al final Cuba siempre aparece por algún lado en los concursos fotográficos (o en los portfolios de los fotógrafos…) ¿y eso por qué? me pregunto.
Teniendo en cuenta su extensión y su población, Cuba tendría las mismas posibilidades de ser fotografiada que, por ejemplo, Guatemala, Holanda, Chile o Guinea. Es cierto que hablamos de un país que recibe una gran cantidad de turistas, pero también Francia, Holanda o Italia son destinos turísticos para muchos españoles. Incluso las Islas Canarias, un destino más barato y asequible pero con algunos puntos en común con Cuba, no parecen estar tan fotografiadas como la mayor de las Antillas. Y todos estos lugares están más cerca. Sin embargo, si nos paramos a pensar, seguramente nos vendrán a la cabeza más fotos de Cuba que de Francia, más imágenes de La Habana que de Gran Canaria.
Es también cierto que el peso de Cuba en la comunidad internacional es mucho mayor que el de otros países más extensos y poblados. Ser el último bastión del comunismo en la misma cara del ‘jefe’ capitalista y militar del mundo hace que muy a menudo tengamos a Cuba en los medios de información. Pero no sólo eso hace que Cuba sea conocida y reconocida en cualquier parte del mundo. También su música, por ejemplo, es fácilmente exportable e incluso sirve de influencia a otros músicos de muy diversos países. En cualquier caso, el porqué de la importancia o ‘visibilidad’ de Cuba en esos ámbitos sería otro tema, y yo me proponía hablar de fotografía. Así que dicho todo esto, doy algunas ideas que se me ocurren para explicar que un país relativamente tan pequeño sea tan fotografiado y tan fotogénico.
En un primer momento pensé ‘puede que sea su luz’, aunque no es difícil imaginar que hay lugares en esas mismas latitudes con una luz parecida. O el color, no sólo la mezcla sino también la viveza de los colores de plantas, fachadas, coches o playas. Pero esa teoría se me viene abajo al pensar que muchas de las fotos que vemos de Cuba son en blanco y negro. Será la gente entonces, la mezcla de razas que hace que del negro al blanco se pase por el amarillo del Barrio Chino de La Habana. O la arquitectura, que tanto nos recuerda a nuestras ciudades pero con esas construcciones viejas, rotas y decadentes que sufren tanto los vecinos como gustan a los artistas que llegan de fuera. Puede que ahí esté lo que distingue a Cuba de otros lugares. No deja de ser curioso ver a personas de hoy metidas en coches de hace sesenta años, que además funcionan, o ver en cada cocina, en cada casa, objetos modernos conviviendo con otros que nosotros tendríamos guardados como piezas de museo. Por no hablar de los diversos y a veces inverosímiles inventos que los cubanos construyen para solucionar mil y una situaciones. ‘Resolver, ya tu sabe…’
Seguramente sea una mezcla de todo esto; consideraciones puramente estéticas, pero también sociales, políticas y económicas, lo que hace que Cuba sea un buen sitio para hacer fotos. Y la calle. En un lugar donde se vive en la calle y cualquiera parece estar siempre dispuesto a la charla, uno puede tener la seguridad de que siempre, tarde o temprano, acabará pasando algo. Y eso es la fotografía, o al menos es una parte importante de ella: buscar o simplemente encontrar una situación, a veces sólo un objeto, reproducirlo en un soporte capaz de conservarlo y enseñárselo a los demás. Y después de tanto divagar, una cosa sí que es cierta: en Cuba hay mucho que enseñar.
jueves, 20 de septiembre de 2007
Otra vez Cuba
'Labana'
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1 comentario:
Esta fotografia , es genial,, la calle desierta y el impresinante coche aparcado nos lleva a principios del siglo pasado.
Nos parece estupenda! El autor debió flipar al hacer la instantánea.
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